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El Blasón 

Corona protectora de primicias

salpicaste a nuestro escudo en justicia,

algunas eternas hermosas piedras;

son lisonjas o emblemas de la Sierra,

así: esmeraldas, rubíes, topacios...

labran en árbol-roca, hogar-palacio.

 

"A la alborada se ve un pino albar,

carro silente en su traquetear;

(Sangre, meses, paciencia, vías largas,

hoy gran velocidad, máximas cargas,

La Cabaña Real de Carreteros,

¿Asociación Real de Camioneros?)

Y arco visigótico-califal

con cruz asturiana o griega." ¡Da igual!

 

¡Residentes milenarios, vuestro arte,

fervor, penuria común al plasmarse!

Seréis sin duda aquella antigua gente

 

que nunca habríais excluido las fuentes,

nieve, oficios, éxodos, amistad...

¡Todas nuestras señas de identidad!

 

   Autor: Delfín de Miguel     

 

 

Correo de Delfín:

dmigue2@palmera.pntic.mec.es

SONETO AL PINO COMUNITARIO

  Autor: Delfín de Miguel de Pedro. 

dmigue2@palmera.pntic.mec.es

                   Copiado del programa de festejos de 1.997

      Comunal, que amado en comunidad,

eres víctima al fin, de la avaricia

de unos pocos, jinetes de injusticia,

hábiles hombres de modernidad.

 

     Así se entierra de ti la igualdad,

que Real Privilegio dio en primicia,

al mudarte a ordenanza de codicia,

privando de oveja a la vecindad.

 

    Arbol que caes con tu adolescente,

no olvidarás la entidad de estas gentes:

tumbadores, carreteros, pastores,

 

 esforzados y humildes,  ¡ los primeros !

cuando destinado a mansión de amores,

expliquen de tu vida los senderos.

                           FIN

Las Necrópolis de la Alta Sierra Ensayo, por el autor de este soneto

RAICES Y SENDEROS DE LIBERTAD

  Quintos/as de 1.945 en el 2.002  (al cumplir 57 años)

Unidos en ideas y enseñanza,

Quintada amiga, mágica,  vital,

el esfuerzo común, individual,

nos hace ahora evocar la añoranza.

 

Son   tiempos muy bellos en lontananza,

de los huidos o no, a elevar caudal,

por mayor calidad o el vil metal;

y hoy vuelta a las raíces,  al Arlanza.

 

Dejamos Quintanar en soledad,

cual barco varado en autoridad,

siendo pasto  del buitre de  alta esfera.

 

Demasiados lo ven; ¿compás de espera?

Ya vamos a cruzar el largo puente.

¡Corramos, pues, a liberar la Fuente!

 

Ayer, del mes de agosto aún  otro día,

de Hiroshima “Nunca Más” el caso,

celebramos con total alegría,

 

el nacer-ser cien,  infantes de paso,

poder estar aquí, Sierra del Cuco,

recordando a todos, ¡Vida de estuco!

                     Delfín de Miguel de Pedro

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